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Allende La Paz | 2009/04/23 |

Allende La Paz, Noti Colombia Press

El desplazamiento forzoso ha sido una constante en todas las administraciones oligárquicas. En artículos anteriores nos hemos referido al tema y hemos consignado que “desde la llamada “La Violencia” ha sido utilizada la violencia contra campesinos e indígenas para sacarlos de sus tierras y expoliarlos, en una forma sui géneris de acumulación capitalista, terrateniente, y para ello crearon estructuras paramilitares llamadas ´los pájaros´, ´la chulavita´, etc.” Durante esa época se produjeron al menos 1 millón de desplazados.(1)

Lo cual no significa que no se cometan violaciones de otro tipo como masacres, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, torturas, etc, sino que dependiendo del talante del gobernante y de la ´necesidad´ de su círculo oligárquico implanta una u otra, o todas, las formas de violaciones de derechos humanos (aquí también vemos que la clase oligárquica ´combina sus formas de lucha´).

En el mismo artículo seguimos diciendo: “A partir de 1964 -año de la agresión a Marquetalia- es una política permanente del estado colombiano. Durante la administración de Belisario Betancour fueron desplazadas 63.000 personas. En la de Barco Vargas aumenta a 360.000; durante la de César Gaviria es de 297.000 y durante la de Ernesto Samper 835.000, lo cual nos da un consolidado desde 1985 hasta 1998 de 1´555.000 colombianos víctimas de este delito”.
 
La situación empeora con la aplicación del Plan Colombia por parte de las dos administraciones subsiguientes, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez. Iniciado el Plan Colombia (año 2000) durante la adminsitración de Andrés Pastrana se da un aumento inusitado en el desplazamiento forzado alcanzando la cifra en el cuatrienio de 1´359.853 desplazados, alcanzando también su pico máximo: 412.553 desplazados en el 2002.




Durante la administración de Álvaro Uribe Vélez la situación se ha mantenido estable, incluso hay aumentos significativos que casi alcanza el pico recórd de Pastrana. Veamos el consolidado de las estadísticas -frías, que no evidencian el drama humano-, que nos muestran que en sólo 4 años se produjeron 1´027.063 desplazados forzados.


En la segunda adminsitración de Álvaro Uribe Vélez -conseguida mediante maniobras fraudulentas y cometiendo toda clase de delitos, como en la primera-, en apenas dos años se han producido 686.501 desplazados forzados.

La simple sumatoria de las cifras nos señalan, como dice CODHES, que “en el período comprendido entre 1985 y 2008 (24 años), el desplazamiento forzado afectó a un total aproximado de 4´628.882 personas que integran en promedio 925.776 familias”.

Si tomáramos solamente las cifras de los años de implementación del Plan Colombia (2000 - 2009), tendríamos 2´785.417 desplazados, o sea, que durante la ejecución del Plan Colombia se ha producido el 60 % del desplazamiento forzado desde 1985 hasta hoy.

Sabido además que CODHES y otras organizaciones de derechos humanos que le dan seguimiento al problema han establecido año tras año que el desplazamiento es imputable a las fuerzas militares-narcoparamilitares estatales en un 87 % de los casos y a la guerrilla el 13 % restante, porque como decíamos en el artículo en mención, “si la guerrilla desplazara su base social se estaría aplicando a sí misma la Doctrina de Seguridad Nacional”, es decir, se estaría haciendo el harakiri, estaría ´secándose ella misma el agua en que se mueve el pez”.

Además, según entendidos en la materia, cuando por ejemplo las FARC están combatiendo fuertemente en una zona determinada, le da la orden a la población campesina o indígena de evacuar la zona es en el entendido que es para proteger sus vidas, zonas a las cuales podrán regresar una vez la situación se haya ´normalizado´. Esto no puede ser calificado como desplazamiento ya que es una medida humanitaria de protección de la población civil.

Evidentemente que las FARC tiene que haber desplazado a algunas personas. Ellas corresponden a personas que entran a militar en las organizaciones narco-paramilitares, o se convierten en servicios de información de esos grupos, o son llevadas para que actúen como testaferros por grupos narco-paramilitares que han desplazado a los verdaderos dueños de la tierra.

Es de señalar que en Colombia el problema del desplazamiento forzado trascenderá la existencia de las guerrillas -en caso que de dé un proceso de paz verdadero-, porque los sectores narco-para-oligárquicos utilizan la violencia como forma de adueñarse de tierras ajenas. La lucha por la tierra es una constante en latinoamérica y sólo una profunda reforma agraria, con apoyo real de todos los sectores sociales, nos permitirá superar las arraigadas costumbres de la narco-para-oligarquía. La esperanza fundada que tenemos en la superación de este problema radica en la plena disposición de las FARC de tocar en unos procesos de paz -como ya ha mostrado en el pasado-, las causas que han originado el conflicto interno, y la tenencia de la tierra es una de esas causas.

Igualmente, está más que demostrado que la nefasta injerencia de los gobiernos de los Estados Unidos con sus planes de guerra lo que traen son más sufrimientos a los colombianos.


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(1) La Paz, Allende. 200- . Quiénes desplazan y desaparecen colombianos?

(2) La Paz, Allende. 2006. Pobreza y desplazamiento en Colombia. http://www.antimilitaristas.org/spip.php?article2796

(3) Plan Colombia y Conflicto Interno Colombiano. http://www.scribd.com/doc/13730720/Plan-Colombia-y-conflicto-interno-colombiano

Diciembre 13 de 2007

Por: Allende la Paz/Colombia

El 70% de los colombianos vive en la pobreza, así las revisadas y maquilladas cifras gubernamentales y del DANE digan que no. 2 de cada 4 en la ciudad y 3 de cada 4 en el campo son pobres.

La pobreza es un problema que desde hace muchos años, los dirigentes de los países se han propuesto disminuirla. Cada año en las Naciones Unidas se escuchan los ‘golpes de pecho’ y las ‘contricciones de corazón’, pero el problema en vez de disminuir, aumenta.

En el mundo hay 800 millones de pobres, y según el PNUD la meta propuesta es reducir el nivel de la pobreza del 42.6 por ciento al 28 en 2015. Está por demás decir que la meta es ilusoria.
Según el PNUD, en Colombia hay 17 millones de pobres. Lo que equivale a 41,21 por ciento. Este es un índice de los mayores de desigualdad en Latinoamérica, detrás de Haití y Brasil. Lo cual significa que Colombia está por encima de la cifra que el PNUD reconoce como media.
Al no poder tapar el sol con las manos, Uribe Vélez se vé obligado a mostrar los problemas pero minimizándolos, cuando no negándolos. Y para ello pone a sus áulicos a decir mentiras, como el informe sobre ‘Pobreza e indigencia en Colombia 2005, III Trimestre’ de Santiago Montenegro Trujillo, del Departamento Nacional de Planeación (DNP), publicado en enero de 2006.

Según este informe en Colombia hay 2,3 millones de pobres menos, toda vez que –según ellos- la pobreza descendió de 57,0 en 2002 a 49,2 en 2005, pasando por 50,7 en 2002 y 52,7 en 2004, es decir que entre 2002 y 2005 la pobreza disminuyó 7,2 puntos. Semejante reducción no se ha logrado ni siquiera en naciones desarrolladas ni en Venezuela, la cual cuenta con todas las regalías petroleras para ello.
El censo de población de 2005 del DANE informó que en Colombia hay 41’242.948 habitantes, el 75% vive en las cabeceras municipales (30’933.211 personas) y el 25% en la zona rural (10’310.737 personas). Si el 42,3 de la población urbana vive en la pobreza –revisaron la definición y hablan de pobreza las personas que viven con menos de dos dólares al día, cuando antes era de un dólar al día-, o sea, 13’084.748 habitantes; y el 68,2 de la población rural vive en la pobreza, o sea, 7’031.922 personas, tendríamos que 20’116.670 colombianos son pobres, si aceptamos en gracia de discusión la nueva y revisada definición de pobreza de la administración Uribe.
Es decir, la mitad de la población está viviendo en la pobreza y la indigencia, según las cifras del gobierno. Pero según las propias cifras oficiales, 3 de cada cuatro colombianos que vive en el campo son pobres y que 2 de cada 4 colombianos que viven en la ciudad son pobres.
Sin embargo, el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, a través de Planeación divulgó las cifras de la ‘Misión de Pobreza y Distribución del Ingreso’, proclamó muy orgulloso que en el año 2006 la pobreza bajo de 55 % a 45 %. Si bien las cifras gubernamentales hablan de un éxito de la economía, a la par –si las creemos- coincidió con la elevación del desempleo.
Dijo el Departamento Nacional de Planeación, DNP, que en el período comprendido entre 2002 y 2006 la pobreza cayó en 11 puntos porcentuales, al pasar del 56% al 45%, lo cual significa que el número de pobres bajó de 22,39 millones a 18,94 millones.

Al mismo tiempo, dijo el DNP, la pobreza extrema o indigencia también bajó diez puntos en el período. Mientras en el 2002 el 22% de la población (unos 8,79 millones de personas) estaba en esa condición, el año pasado ese indicador llegó al 12% (aproximadamente 5,05 millones de habitantes). Ya hemos visto cómo las triquiñuelas con las cifras producen estas reducciones espectaculares. Mientras, los adultos y los niños son sus víctimas.
El dato clave:
11,5 millones de niños son víctimas de las políticas gubernamentales que prefiere gastar 30 mil millones de dólares en la guerra
Las víctimas. El pueblo colombiano es quien sufre los estragos de la pobreza. Dentro de ellos, los niños son las víctimas más dolorosas. En Colombia hay 2 millones en la indigencia y 9 millones de niños en la pobreza, lo cual equivale a decir, el 50 por ciento de los niños del país.
Si a ello le sumamos los niños que son víctimas de la explotación del trabajo infantil, es decir, 2,5 millones, tendríamos 11,5 millones de niños.
Colombianos que no tienen que comer, que viven en situación de desnutrición crónica. Niños que comienzan a crecer sin ninguna opción de vida. Sin ningún futuro. Ya vemos que la desnutrición se extiende por todo el país.



Desplazados: nuevos indigentes!

Las maquilladas y adulteradas cifras oficiales van siendo mostradas como engaños. La pobreza en Colombia crece día a día, en la medida en que se van depauperando sectores de clase media y pobre. 3 de cada 4 colombianos en el campo y 2 de cada 4 en la ciudad son pobres, según cifras oficiales.¿Qué relación hay entre pobreza y desplazamiento? Los desplazados son los nuevos indigentes en Colombia, escribe Allende La Paz.

Por Allende La Paz, ANNCOL

El maquillaje o manipulación de las estadísticas es la forma como el gobierno narco-paramilitar de Uribe Vélez mantiene engañada a una porción del pueblo colombiano. Es tan evidente que los mismos medios de alienación masiva que acolitan las campañas mediáticas del miniführer -como la Casa editorial El Tiempo- al no poder ocultar tamaño despropósito, recurren a tratar de mostrar un ‘lado amable’ y dicen que ‘una de las fortalezas del gobierno de Uribe Vélez es el manejo de las cifras’.

Hoy analizaremos dos fenómenos ya persistentemente endémicos en la vida colombiana producto de las políticas desarrolladas por los gobiernos, por mandato del Tío Sam, que afectan a la inmensa mayoría de la población colombiana: La pobreza y el desplazamiento, y la relación entre las dos.

La pobreza en Colombia

Más de 20 millones de colombianos en la pobreza. 3 de cada 4 en el campo y 2 de cada 4 en la ciudad.

Al no poder tapar el sol con las manos, Uribe Vélez se vé obligado a mostrar los problemas pero minimizándolos, cuando no negándolos. Y para ello pone a sus áulicos a decir mentiras, como el informe sobre ‘Pobreza e indigencia en Colombia 2005, III Trimestre’ de Santiago Montenegro Trujillo, del Departamento Nacional de Planeación (DNP), publicado en enero de 2006.

Según este informe en Colombia hay 2,3 millones de pobres menos, toda vez que -según ellos- la pobreza descendió de 57,0 en 2002 a 49,2 en 2005, pasando por 50,7 en 2002 y 52,7 en 2004, es decir que entre 2002 y 2005 la pobreza disminuyó 7,2 puntos. Miremos un poco más detenidamente estas cifras.

Un descenso meteórico de casi 7 puntos entre 2002 y 2003, es decir, en un año, no se los cree nadie, ni siquiera si lo hiciera un mago. Para un descenso tan abrupto, hubieran sido indispensables que se dieran varios factores: crecimiento extraordinario de la economía que se manifestara en una generación inaudita de empleo, elevación de los salarios, inversión estatal masiva en proyectos productivos, etc; condiciones que no se dieron ese año.

Pero una simple operación matemática nos muestra que las cifras del DNP no encajan. El censo de población de 2005 del DANE informó que en Colombia hay 41’242.948 habitantes, el 75% vive en las cabeceras municipales (30’933.211 personas) y el 25% en la zona rural (10’310.737 personas). Si el 42,3 de la población urbana vive en la pobreza -revisaron la definición y hablan de pobreza las personas que viven con menos de dos dólares al día, cuando antes era de un dólar al día-, o sea, 13’084.748 habitantes; y el 68,2 de la población rural vive en la pobreza, o sea, 7’031.922 personas, tendríamos que 20’116.670 colombianos son pobres, si aceptamos en gracia de discusión la nueva y revisada definición de pobreza de la administración Uribe.

Ahora bien, si a los 41’242.948 colombianos le sacamos el 49,2 de pobres que según el DNP es el total nacional, tendríamos 20’291.670 colombianos viviendo en la pobreza. Y la cifra resultante de la suma de las poblaciones rurales y urbanas en la pobreza y por separado nos da 20’116.670 personas, entonces hay 174.860 colombianos que han sido ‘invisibilizados’, ‘desaparecidos’, por obra y gracia de las malas matemáticas de los ‘especialistas’ en estadística del DNP y el DANE.

Por estas ‘pequeñas’ incongruencias nos damos cuenta que las cifras han sido maquilladas, adulteradas, y por ello no les creemos. Mas si les creyéramos, tendríamos que según las propias cifras oficiales, 3 de cada cuatro colombianos que vive en el campo son pobres y que 2 de cada 4 colombianos que viven en la ciudad son pobres. Me pregunto: ¿en qué queda la propaganda del ‘crecimiento de la economía’ durante la administración Uribe Vélez? ¿Por qué si es cierto ese crecimiento no redunda en reducción de la pobreza?

El desplazamiento forzado

917.525 colombianos desplazados durante la administración Uribe, son nuevos indigentes.

Ahora bien, ¿qué relación hay entre pobreza y desplazamiento? Es sencillo. La población desplazada es una población que es convertida en pobre -yo diría más bien en indigente- por la fuerza fatídica de las armas de las fuerzas militares-narcoparamilitares, con el fin de ‘secarle el agua al pez’ y de expoliar a los campesinos e indígenas de sus tierras y apropiarse ellos de ellas.

El desplazamiento forzado ha sido una constante en las políticas de las diferentes administraciones oligárquicas y oligárquico-mafiosas. Ya en la administración de Belisario Betancur se registran 63.000 desplazados internos, 360.000 durante el gobierno de Virgilio Barco Vargas, 297.000 durante la administración de César Gaviria Trujillo, 835.000 durante la administración de Ernesto Samper Pizano, y 1’359.853 durante la de Andrés Pastrana, que nos arroja un acumulado de 2’914.853 desde 1985 a 2002 (Cifras compiladas por CODHES).

Durante la administración oligárquico-mafiosa de Álvaro Uribe Vélez fueron desplazadas 207.607 personas en 2003, 287.581 en 2004, 310.237 en 2005 y 112.099 en el primer trimestre de 2006, para un total de 917.524 colombianos desplazados durante esta administración y un acumulado histórico total de 3’832.377 desplazados internos desde 1985 al primer trimestre de 2006.

Como ya hemos dicho, el desplazado es convertido por la fuerza de las armas asesinas de las fuerzas militares-narcoparamilitares, de un momento a otro, de pequeño propietario a indigente. Al ser desplazados los campesinos e indígenas sólo se llevan lo que tienen puesto, si acaso una maleta con ropa, y pierden casas, tierras, ganados y enseres. Al ser desplazados se le resta casi un millón de habitantes a la población rural, en condiciones de no pobreza, y se le suma igual cifra a los pobres de las ciudades. O sea que durante la administración de Uribe Vélez llegaron casi un millón de nuevos pobres a la ciudad, y ya serían 14’002.272 persones en condición de pobreza e indigencia en las cabeceras municipales.

Causas de la crisis humanitaria

Las causas están en las políticas adelantadas por la oligarquía narco-paramilitar que sólo favorece sus intereses y los del imperio.

Hoy Colombia vive una situación de crisis humanitaria producto de las políticas adelantadas por la administración del miniführer narco-paramilitar Álvaro Uribe Vélez. Sus políticas económicas favorecen única y exclusivamente a los sectores oligárquico-mafiosos y a las multinacionales con la entrega de nuestros recursos naturales. Hoy en Colombia los ricos son más ricos (hoy el ingreso del 10% de los ciudadanos más ricos es 49 veces mayor al que tiene el 10% de los más pobres).

Y sus fuerzas militares están imbuídas de las gringas Doctrinas de Seguridad Nacional, Conflicto de Baja Intensidad y otras doctrinas imperiales, que hacen que los militares actúen como un ejército de invasión contra su propio pueblo y los trate como enemigos. Además tiene un aliciente fortísimo en la impunidad con que rodean todos los actos de corrupción y criminalidad de todos los agentes estatales, desde ex-ministros como Londoño que se robó en ECOPETROL 13 millones de dólares hasta militares que asesinan policías por ganarse los narcodólares que les pagan los capos del narco-paramilitarismo -socios de Uribe- para que les brinden protección, ni qué decir de la impunidad de los Crímenes de Lesa Humanidad cometidos por estas bandas de criminales.

Sólo en una Nueva Colombia, en paz con justicia social, libertad, pluralismo y soberanía se erradicarán las causas que generan pobreza en Colombia. Lo demás son palabras vacuas cuyo fin es esconder la magnitud del problema y sus causas.

"Ciertamente, el oro y la plata son objetos preciosos; pero la existencia de la República y la vida de los ciudadanos son más preciosos aún".

Simón Bolívar (Carta al Gen. Santander, 30 may. 1820; Vol. I).